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Privacidad y datos en la app

Un teléfono se pierde, se presta y se mira por encima del hombro. La app está construida asumiendo que el dispositivo es el eslabón débil de la cadena, no el lugar seguro.

Esta página explica qué hace la app con la información clínica. Para el tratamiento de datos a nivel de empresa, ver la política de privacidad.


La sesión se corta desde la web, no desde el teléfono

Si alguien pierde el teléfono, se cierra esa sesión desde el sistema web y el dispositivo deja de responder en unos segundos. No hay que cambiar la contraseña, avisar al usuario ni esperar a que expire nada.

Esto importa más de lo que parece: en muchos sistemas, revocar un acceso móvil tarda tanto como dure el token, que suelen ser días o semanas. Acá la revocación es efectiva casi de inmediato porque el servidor vuelve a preguntar por el estado de la sesión de forma continua.


El permiso no lo decide la app

Cada pantalla pide al servidor solo lo que ese perfil puede ver, y el servidor vuelve a autorizar cada lectura. La app no recibe datos que después esconde: no los recibe.

Es la diferencia entre una interfaz que oculta un botón y un sistema que niega el dato. Lo primero se saltea; lo segundo no.

Consecuencias concretas:

  • El apoderado no recibe notas clínicas. No están ocultas en la app: nunca llegan al teléfono.
  • El terapeuta ve lo mínimo del paciente para atender, no la ficha completa.
  • El coordinador ve a su equipo, no al centro.
  • El administrador no ve datos de otro centro, aunque su cuenta pertenezca a más de uno.

Los avisos no llevan contenido clínico

Una notificación en la pantalla bloqueada dice que hay algo que mirar, no de qué se trata. El detalle aparece después de autenticarse, dentro de la app.

Nadie que mire tu teléfono sobre el hombro en el metro debería enterarse del diagnóstico de un paciente.

En concreto: el aviso dice "Te agendaron una sesión: martes 12 a las 09:00" y nunca el nombre del paciente. Dentro de la app, la campana sí lo muestra, porque para verla hay que estar autenticado. La diferencia importa porque el texto de una notificación viaja por los servidores de Apple y de Google antes de llegar al teléfono, y queda escrito en la pantalla bloqueada.

Ver Notificaciones en el teléfono para el detalle de qué se manda, cuándo y cómo se apaga.


El dictado por voz

Función en piloto

Dictar una nota manda audio de una sesión clínica a un servicio de transcripción. Por eso tiene tres candados:

  1. Consentimiento firmado. Sin el consentimiento de uso de IA de ese paciente o su apoderado, la app no transcribe: responde que falta. No hay forma de saltárselo desde la interfaz.
  2. El audio no se guarda. Se envía a transcribir y lo que queda registrado es el texto que el terapeuta revisa y firma.
  3. No corre en modo soporte. Si alguien de Lexa está viendo la cuenta, no puede dictar en nombre del terapeuta: el consentimiento se lo dio la familia a esa persona, no al proveedor del software.

Además, la función se habilita centro por centro. Un centro que no la activó no tiene el botón.


Cuando soporte mira tu cuenta

A veces la única forma de resolver un problema es verlo con los ojos de quien lo reportó. Cuando eso pasa:

  • La app muestra una banda naranja permanente que dice que la sesión está siendo suplantada. No se puede cerrar ni pasar por alto.
  • La sesión dura una hora y no se renueva. Se vence sola.
  • Es de solo lectura: no se puede firmar una nota, dictar, ni marcar nada en nombre de otra persona.
  • Todo queda registrado con el nombre de quien entró, no con el del usuario suplantado.

Qué guarda el teléfono

La app conserva en memoria lo último que cargó, para que una pantalla no quede en blanco cuando se cae la señal. Ese dato se muestra siempre rotulado con su hora y desaparece al cerrar la app.

Guardar información clínica en el almacenamiento permanente del dispositivo es una decisión legal antes que técnica, y por eso no se hace de forma implícita.


Las imágenes de esta wiki

Las pantallas que ves en esta sección están dibujadas, no fotografiadas: son HTML y CSS con los colores y tipografías reales de la app, y todos los nombres y cifras son inventados.

Es a propósito. Esta wiki es pública, y una captura de pantalla de la agenda de verdad lleva nombres de pacientes.