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Notificaciones en el teléfono

Un cambio en la agenda que nadie ve a tiempo es una sala vacía o un paciente esperando. La app avisa en el teléfono cuando algo se mueve, y lo hace sin decir de quién se trata.


Qué avisos llegan

Hoy la app avisa los cambios de agenda al terapeuta al que le cambiaron la hora. Son cinco:

Cuándo Lo que dice el teléfono
Te agendan una sesión Te agendaron una sesión: martes 12 a las 09:00
Te la cancelan Te cancelaron una sesión: martes 12 a las 09:00
La sacan de la agenda Te quitaron una sesión de la agenda: martes 12 a las 09:00
La mueven de hora Te movieron una sesión: martes 12 a las 09:00
Se marca inasistencia Se marcó como no asistida una sesión: martes 12 a las 09:00
09:41
Martes 11 de agosto
L
Lexa
ahora
Cita agendada
Te agendaron una sesión: martes 12 a las 09:00
L
Lexa
8:15
Cita cancelada
Te cancelaron una sesión: martes 12 a las 16:45

Lo que se lee sin desbloquear el teléfono. La hora es la del centro y no aparece ningún nombre: para saber de quién es la sesión hay que abrir la app y autenticarse.


Lo que un aviso nunca dice

Ningún nombre de paciente sale en la notificación. Ni en el título, ni en el texto, ni escondido en el mensaje.

Esto no es una omisión de cortesía: el texto de una notificación viaja por los servidores de Apple y de Google, y queda visible en la pantalla bloqueada, donde lo lee cualquiera que tenga el teléfono a la vista. Dentro de la app, en cambio, la campana muestra el nombre, porque para ver la campana hay que estar autenticado.

Es la misma idea que en el resto de la app: el permiso no lo decide la pantalla, lo decide el servidor.


Cómo se activan

La primera vez que entras a la app, el teléfono pregunta si Lexa puede mandarte notificaciones. Si dices que sí, no hay nada más que hacer.

  • No hay que configurar nada en Lexa. No existe una pantalla de ajustes de notificaciones: si el teléfono da permiso, llegan.
  • Cada aparato se registra solo. Si usas la app en el teléfono y en una tablet, los avisos llegan a los dos.
  • Si dijiste que no, el sistema no vuelve a preguntar. Se activa desde los ajustes del teléfono, en la sección de notificaciones de Lexa.

Si no te llegan, no te estás perdiendo el aviso. Todo lo que se manda al teléfono está también en la campana dentro de la app. La notificación es el atajo, no el registro.


Cuándo no llega un aviso

Hay tres casos en que la app se calla a propósito:

  1. Cerraste sesión en ese teléfono. El aparato deja de recibir en el momento. Si prestaste el teléfono o lo cambiaste, cerrar sesión es suficiente: no hay que hacer nada más.
  2. Soporte está mirando tu cuenta. Durante una sesión de soporte no se registra el teléfono de quien entró, así que los avisos de tu agenda no aparecen en el aparato de otra persona.
  3. El cambio es viejo. Un aviso que no pudo entregarse en unas horas se descarta en vez de aparecer tarde. Un "te agendaron una sesión" que llega dos días después no informa: confunde. El cambio sigue estando en la campana y en la agenda.

Cambiaste de teléfono

No hay nada que migrar. Entra en el teléfono nuevo y los avisos empiezan a llegar ahí; en el viejo, cierra sesión.

Si desinstalaste la app sin cerrar sesión, Lexa se da cuenta sola la primera vez que intenta mandar un aviso a ese aparato y deja de intentarlo.


Preguntas que llegan seguido

¿Me van a llegar avisos toda la noche? Solo llegan cuando alguien cambia algo en tu agenda, que en la práctica es en horario de trabajo del centro. No hay resúmenes, ni recordatorios automáticos, ni avisos de marketing.

Soy apoderado o paciente, ¿me llegan a mí? Todavía no. Hoy los avisos son de cambios de agenda para el terapeuta. Tus citas y confirmaciones siguen en la app y en el correo.

¿Puedo elegir qué avisos recibir? Por ahora no: son los cinco cambios de agenda, o ninguno. Si te resultan demasiados, se apagan desde los ajustes del teléfono.

Toqué el aviso y me abrió la app en el inicio. Es lo esperado: el aviso lleva a tu día, no a la cita puntual. Desde ahí ves el cambio en contexto, que es lo que normalmente se quiere mirar.